Un solo símbolo, abstracto y geométrico. Sin mascotas, sin ilustración, sin rostro. Construido para operar al mismo nivel en la pared de una cancha de barrio y en el informe de un club europeo.
Tres cortes diagonales: la huella de la garra. No es un dibujo de un tigre — es la marca que el tigre deja. Abstracto, propio, imposible de confundir.
El programa, la red de escuelas, el observatorio. La arquitectura del negocio codificada en el símbolo, sin decirlo.
Tres brochazos sobre una pared, tres puntadas en un escudo bordado, un ícono de 16 píxeles. Cuanto más simple el trazo, más mundial la marca.
Regla de restricción: la marca vive en tres colores (naranja, negro, blanco). El verde y el dorado existen únicamente dentro del producto — para curvas de progreso y rangos de potencial — nunca en el logo ni en piezas de marca.